Cogiendo aceitunas

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En éstos días de fiestas y vísperas de vacaciones,recuerdo cuándo yo era una niña,el día de la Virgen se reunian los hombres del campo con el patrón de los olivos y éste les daba un adelanto de dinero ,para que compraran las varas y las herramientas para trabajar…….Ahora cuándo tod@s van en coche a todos los sitios,recuerdo que siendo muy niña iba a coger aceitunas con mi hermano ,dos años más pequeño que yo ,mi padre y mi madre,..por las mañanas muy temprano iba mi madre a la plaza a comprar y mi padre a por el mulo para llevar los arreos de coger aceitunas y subir a mi madre,….mientras tanto yo me iba al colegio de las monjas a aprender mecanografía,recuerdo que era muy temprano y había una niebla que apenas se veía,me abría la madre Rosario me dejaba un libro y la máquina de escribir ,y me decía cuándo termines “tira de la puerta”………Después cuándo volvia nos íbamos a trabajar por la cuesta del Granaillo,mi padre guiando al mulo,mi madre subida y mi hermano y yo con las varas sobre el hombro,corriendo delante de ellos,cuándo llegábamos a lo alto íbamos acalorados soltando ropa,por el camino íbamos poniendo piedrecitas y ramitas de olivo   para no perdernos.
Luego nos poníamos a trabajar y siempre me tocaba a mí ponerme en la límpia para quitar las hojas.
El día que mi hermano se le antojaba no cogia aceitunas y yo le decía cuánto antes terminemos ,antes volvemos a la escuela y él me decía ….si quieres que coja me tienes que contar cuentos;y así le iba contando cuentos que yo me inventaba y lo ponía a él de protagonista, y así conseguia que cogiera aceitunas.
Un día bajando por la cuesta del Granaillo se escurrió el mulo con el barro y no se me olvida la escena; mi padre intentando levantar al animal,mi madre subida en lo alto agarrandose para no caerse, yo casi debajo del mulo agarrandolo por la panza ,para evitar que mi madre se cayera(como si yo hubiera podido je je ) y mi hermano echado de caer en la vara partiendose de risa.
Para nosotros no había días de fiesta ,porque mis hermanos mayores se venían con nosotros para darnos un empujoncillo con la tarea.
Aunque los jóvenes de ahora no se lo crean ,esa ha sido nuestra vida y la época más feliz

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