DE PEROL EN LA FUENSANTA, por Francisco Navarro.

Estoy seguro de que todos los que leáis este relato alguna vez habéis estado, o sabéis donde está LA FUENSANTA, un lugar que aún perteneciendo al municipio de Montoro, por proximidad, los Villarrenses lo consideramos también un poco nuestro.

Pues bien, hace muchos años, cuando por ese territorio podías desplazarte libremente. Cuando no había piscina, ni restaurante, ni casas de campo. Cuando el arroyo Corcomé llevaba un agua limpia y clara que podías beber. Cuando podías seguir su cauce durante mucho tiempo sin encontrar cercados, ni alambradas, los únicos obstáculos eran los naturales, era habitual que de vez en cuando hubiera algún grupo de amigos que se plantearan ir a…  COMERSE UN ARROZ A LA FUENSANTA.

Dicho así no parece gran cosa, pero pensad que nuestros conocimientos culinarios eran menos que cero y la cuestión era que el arroz teníamos que cocinarlo nosotros sin tener la más mínima idea de cómo se hacía. Así que una vez fijada la fecha, era el momento de echar mano a nuestras madres para que nos dijeran qué ingredientes había que comprar y llevar, pedir prestados los cacharros para su elaboración, y sobre todo, que nos dieran un cursillo acelerado de como se cocina un arroz.

Cuando llegaba el día, allá que nos íbamos todos con las bicicletas cargadas con todo lo necesario. Una vez allí buscábamos un claro a la orilla del arroyo nos repartíamos las tareas de preparar el fuego y repasar los ingredientes para que no faltara nada, así, entre risas, bromas y algún traguito de vez en cuando, el arroz iba tomando forma.

No voy a cansaros con muchos detalles pero, al final y sin saber cómo, el arroz estaba muy bueno… o eso nos parecía.

La moraleja de esta historieta es que un grupo de chavales podían reunirse y divertirse sanamente sin añadidos extraños.

Autor entrada: Francisco Navarro

1 thought on “DE PEROL EN LA FUENSANTA, por Francisco Navarro.

    Carmen

    (1 mayo, 2018 -17:16)

    PRECIOSOS Y ENTRAÑABLES recuerdos,que yo comparto, de esa romería de la Fuensanta., Francisco!¡Que día tan estupendo nos regalaban cuando se celebraba! Era un gozada desde los preparativos_en tu caso, el arroz,-la ropa de campo; alpargatas especiales. Y no faltaba la gaseosa; nada de cervezas, ni Coca-colas, ni refrescos de esos que hoy se toman a pla.o principal era EL CAMPO; el aire libre; el ir con tus padres y abuelos, y tíos y primos y vecinos. Allí era el Agora; la plaza donde te encontrabas a todo el mundo y hablabas con gente que nunca habías hablado.
    Francisco, ese arroz que hacíais, lo de menos era ,como dices, el arroz. lo importante era que estábamos socializándonos. conviviendo. disfrutando unos de otros. Y la Naturaleza en primer plano. Protagonista absoluta

    saludos desde Córdoba

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